Después de desconectar gracias a la Semana Santa, esta semana se ha trabajado el sistema internacional de pagos, centrándonos en la implantación del patrón oro en el siglo XIX.
Desde que surgieran los intercambios y el comercio, muchos bienes fueron usados como dinero, desde la sal hasta los cigarrillos. No obstante, el aumento de la producción mundial y el ritmo de comercio que empezó a darse en el siglo XIX originó un problema: el medio de pago tradicional era insuficiente. Por ello, tuvo que aumentarse la oferta monetaria y de los medios de pago, sobre todo del dinero bancario. Aún así, la difusión del sistema internacional de pagos de patrón oro permitió el correcto funcionamiento económico de la época. Durante el siglo XIX, la mayoría de países tenían un patrón bimetálico, basado en oro y plata. Será a partir de 1870 cuando las principales potencias, iniciándose en Gran Bretaña, se pasarán exclusivamente al patrón oro y contruirán un sistema monetario internacional basado en el dinero bancario convertible a una paridad fija en el banco central de cada país. Este fenómeno requería que cada país tuviese un banco central regulador del sistema, para que estableciese el valor fijo de conversión en oro de su moneda nacional, lo cual empezó a denominarse paridad. Las principales consecuencias que conllevó fueron la estabilidad de cambios en los mercados de divisas y la estebilidad de precios interiores, fomentando la globalización económica. Posteriormente, entraría en crisis a causa de su dependencia de la balanza de pagos británica (que era la líder) y de las presiones políticas y sociales en general.
Existieron autores que defendieron que el sistema del patrón oro se equilibriraría automaticamente en caso de desequilibrio en la balanza comercial y de pagos, como por ejemplo David Hume, basándose en un ajuste de los tipos de interés dependiendo de la situación propia de cada nación.
El sistema del patrón oro tuvo sus ventajas, como la constancia en el valor de la moneda, lo que provocaba que no existiese posiblidad alguna de provocar una devaluación inesperada que escamoteara los ahorros de todo un pueblo de un día para otro. No obstante, también tenía sus limitaciones, como que favorecía a los países con grandes reservas de oro (y limitaba a los que no las poseían). También, la falta de liquidez tendía a volverse endémica y a provocar un aumento de la deflación y de los desequilibrios que afectaban a cada economía. Pero aun así, el sistema cumplía los requisitos más importantes de toda emisión monetaria: brindaba seguridad y confianza. Conseguir ambas cosas, en las circunstancias actuales, es muy, pero muy difícil, a menos que aceptemos de una vez por todas, en mi modesta opinión, la dolarización o, mejor aun, retornáramos, si ello fuera posible, al patrón oro.
http://es.wikipedia.org/wiki/Patr%C3%B3n_oro#Origen_del_dinero
domingo, 19 de abril de 2009
lunes, 6 de abril de 2009
Semana del 30 de marzo al 3 de abril
La última semana antes de las vacaciones de Semana Santa ha servido para trabajar la incipiente aparición de la economía exterior durante el siglo XIX. Así, hemos profundizado en las políticas comerciales existentes en la época, la composición y las bases técnicas del comercio exterior y los movimientos internacionales de factores de producción, entre otros elementos. El capital también ha tenido su protagonismo; así, estos últimos días fueron trabajados las inversiones realizadas y el movimiento de los mismos.
Durante esta etapa se dará uno de los mayores crecimientos comerciales de la historia, sobre todo a nivel exterior. Un crecimiento con predominio europeo, concentrado especialmente en Reino Unido, Alemania y Francia. El comercio intraeuropeo y con las Nuevas Europas será el predominante. Los países no europeos apenas potenciaron dicho comercio. El patrón del comercio mundial se basaba en el intercambio de manufacturas por materias primas y alimentos entre Occidente y Estados Unidos con el resto del mundo, favoreciendo el abastecimiento equilibrado de productos primarios en el mundo. No obstante, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, las economías menos desarrolladas empezarán a participar más activamente en el comercio, un comercio que se empezará a basar en el intercambio de más productos metálicos y minerales y menos textiles, alimenticios o agrícolas. La política comercial en el siglo XIX podemos dividirla en dos: en un primer momento, el proteccionismo fue general en el comercio exterior, potenciado especialmente por economías que inician el proceso de industrialización , y basado en la implantación de aranceles a los productos importados; y el avance del librecambio, sobre todo en Gran Bretaña y luego difundido a otros territorios, y caracterizado por la rebaja (o desaparición) de barreras arancelarias. Todo este fenómeno en general motivó importantes movimientos internacionales de factores de producción. Así, encontramos en esta etapa la mayor emigración europea de la histoia, con 44 millones, hacia destinos como Estados Unidos o Argentina. Las causas son de diversa índole: tanto políticas, como económicas (desempleo, nivel salarial…), como sociales o incluso religiosas (véase el tema de los judíos del centro y este europeo). Para concluir, mención especial a los flujos de capital, de notable cantidad los generados e intercambiados en aquella época. Su elevado volumen se debe a causas de urbanización (las inversiones de capital aumentan al generalizarse las ciudades industriales), industriales (inversiones en fábricas, máquinas…al aumentar la demanda) o a las plantaciones (para generar los inputs necesarios de la Revolución Industrial).
Esta última semana nos ha facilitado entender aún más si cabe la importancia que adquirieron ciertos países, tanto en la época de la Revolución Industrial como posteriormente, en temas económicos y comerciales, ya que este tema ha ayudado a poner las bases para lo que fue durante las últimas décadas del siglo XIX y gran parte del siglo XX el mapa comercial y económico europeo, basado en el domino de los potencias industriales a merced de los injustos intercambios que realizaban con países más desfavorecidos. Es interesante destacar el tema del librecambio, ya que pese a que durante aquella etapa duró unas pocas décadas, en la actualidad es la política comercial utilizada. Por último, destacar el factor emigratorio, muy diferente al de nuestra era, ya que los países más favorecidos eran los que sufrían la menor presión demográfica, debido a que en las zonas menos potentes podían vivir mejor. Actualmente, es justo lo contrario.
Feliz Semana Santa a todos
Durante esta etapa se dará uno de los mayores crecimientos comerciales de la historia, sobre todo a nivel exterior. Un crecimiento con predominio europeo, concentrado especialmente en Reino Unido, Alemania y Francia. El comercio intraeuropeo y con las Nuevas Europas será el predominante. Los países no europeos apenas potenciaron dicho comercio. El patrón del comercio mundial se basaba en el intercambio de manufacturas por materias primas y alimentos entre Occidente y Estados Unidos con el resto del mundo, favoreciendo el abastecimiento equilibrado de productos primarios en el mundo. No obstante, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, las economías menos desarrolladas empezarán a participar más activamente en el comercio, un comercio que se empezará a basar en el intercambio de más productos metálicos y minerales y menos textiles, alimenticios o agrícolas. La política comercial en el siglo XIX podemos dividirla en dos: en un primer momento, el proteccionismo fue general en el comercio exterior, potenciado especialmente por economías que inician el proceso de industrialización , y basado en la implantación de aranceles a los productos importados; y el avance del librecambio, sobre todo en Gran Bretaña y luego difundido a otros territorios, y caracterizado por la rebaja (o desaparición) de barreras arancelarias. Todo este fenómeno en general motivó importantes movimientos internacionales de factores de producción. Así, encontramos en esta etapa la mayor emigración europea de la histoia, con 44 millones, hacia destinos como Estados Unidos o Argentina. Las causas son de diversa índole: tanto políticas, como económicas (desempleo, nivel salarial…), como sociales o incluso religiosas (véase el tema de los judíos del centro y este europeo). Para concluir, mención especial a los flujos de capital, de notable cantidad los generados e intercambiados en aquella época. Su elevado volumen se debe a causas de urbanización (las inversiones de capital aumentan al generalizarse las ciudades industriales), industriales (inversiones en fábricas, máquinas…al aumentar la demanda) o a las plantaciones (para generar los inputs necesarios de la Revolución Industrial).
Esta última semana nos ha facilitado entender aún más si cabe la importancia que adquirieron ciertos países, tanto en la época de la Revolución Industrial como posteriormente, en temas económicos y comerciales, ya que este tema ha ayudado a poner las bases para lo que fue durante las últimas décadas del siglo XIX y gran parte del siglo XX el mapa comercial y económico europeo, basado en el domino de los potencias industriales a merced de los injustos intercambios que realizaban con países más desfavorecidos. Es interesante destacar el tema del librecambio, ya que pese a que durante aquella etapa duró unas pocas décadas, en la actualidad es la política comercial utilizada. Por último, destacar el factor emigratorio, muy diferente al de nuestra era, ya que los países más favorecidos eran los que sufrían la menor presión demográfica, debido a que en las zonas menos potentes podían vivir mejor. Actualmente, es justo lo contrario.
Feliz Semana Santa a todos
lunes, 30 de marzo de 2009
Semana del 23 al 27 de marzo
La evolución de los países como las “Nuevas Europas” es el elemento más relevante trabajado durante esta última semana en esta asignatura, así como la colonización de ciertos territorios y el reparto del mundo realizado a fines del siglo XIX.
Países como Canadá, Australia o Sudáfrica conforman las Nuevas Europas, territorios colonizados en su mayoría por británicos, los cuales poseerán el poder, tanto en lo político como en lo económico. Son zonas dotadas de interesantes cantidades de recursos, por lo que el interés económico y comercial adquiere mayor importancia, ya que el desarrollo económico de dichas zonas se basaba en explotar y exportar dichas primeras materias. Por lo general, estos territorios poseen escasa población y son pequeños; no obstante, India será justo lo contrario: el único gran territorio colonizado por los británicos. Se trata de una zona cuya exclusividad de explotación era poder de una empresa privada británica desde el siglo XVII, aunque posteriormente pasó a ser explotada por la Corona británica a mediados del siglo XIX. El interés de la India radica en su producción de algodón, aunque el dominio británico perjudicará los intereses algodoneros autóctonos. Otros territorios colonizados destacados fueron China, forzada por el dominio británico, o el centro y sur de América. Para finalizar, debe destacarse el reparto del mundo fijado en Berlín en 1885 por las potencias occidentales, con el fin de invadir pacíficamente el interior de África, con objetivos puramente económicos y comerciales.
El reparto del mundo de Berlín nos permite entender los conflictos dados en África durante el último siglo, para poder librarse del poder de las colonias europeas y lograr la independencia, hecho logrado con éxito, pese a que siguen existiendo enclaves nacionales de países no africanos, como franceses, españoles o portugueses. El dominio británico en las Nuevas Europas fue antecedente de la creación de la Commonwealth of Nations, organización compuesta por 53 países que tienes raíces británicas históricas. Su principal objetivo es la cooperación internacional en el ámbito político y económico. Pese a ello, debemos decir que ningún país perteneciente a esta organización está actualmente bajo dominio británico.
Países como Canadá, Australia o Sudáfrica conforman las Nuevas Europas, territorios colonizados en su mayoría por británicos, los cuales poseerán el poder, tanto en lo político como en lo económico. Son zonas dotadas de interesantes cantidades de recursos, por lo que el interés económico y comercial adquiere mayor importancia, ya que el desarrollo económico de dichas zonas se basaba en explotar y exportar dichas primeras materias. Por lo general, estos territorios poseen escasa población y son pequeños; no obstante, India será justo lo contrario: el único gran territorio colonizado por los británicos. Se trata de una zona cuya exclusividad de explotación era poder de una empresa privada británica desde el siglo XVII, aunque posteriormente pasó a ser explotada por la Corona británica a mediados del siglo XIX. El interés de la India radica en su producción de algodón, aunque el dominio británico perjudicará los intereses algodoneros autóctonos. Otros territorios colonizados destacados fueron China, forzada por el dominio británico, o el centro y sur de América. Para finalizar, debe destacarse el reparto del mundo fijado en Berlín en 1885 por las potencias occidentales, con el fin de invadir pacíficamente el interior de África, con objetivos puramente económicos y comerciales.
El reparto del mundo de Berlín nos permite entender los conflictos dados en África durante el último siglo, para poder librarse del poder de las colonias europeas y lograr la independencia, hecho logrado con éxito, pese a que siguen existiendo enclaves nacionales de países no africanos, como franceses, españoles o portugueses. El dominio británico en las Nuevas Europas fue antecedente de la creación de la Commonwealth of Nations, organización compuesta por 53 países que tienes raíces británicas históricas. Su principal objetivo es la cooperación internacional en el ámbito político y económico. Pese a ello, debemos decir que ningún país perteneciente a esta organización está actualmente bajo dominio británico.
lunes, 23 de marzo de 2009
Semana del 16 al 20 de marzo
Durante esta pasada semana hemos cerrado la explicación de los países del primer círculo de industrialización, y se ha comenzado a presentar y explicar las características de la difusión de la industrialización en el segundo círculo de países, que ha sido la parte elemental de la semana.
Se puede dividir el segundo círculo de países según su localización geográfica. Así, tenemos una periferia norte formada por Holanda y Escandinavia, cuyos rasgos más singulares fueron la orientación exportadora de materias primas demandadas por los países punteros de la época, gracias a la abundante cantidad que poseían, y su inversión en la educación, que a la larga hizo avanzar al país en todos los sentidos. En el otro bando encontramos la periferia sur, donde Italia y la Península Ibérica acaparan el protagonismo. Sus principales peculiaridades son la gran polarización regional en ambos territorios, con un norte avanzado y un sur más bien pobre, una escasa dotación energética (España caracterizada por el carbón asturiano, e Italia por sus recursos hidráulicos) y una situación económica decadente, que provocó una fuerte emigración durante los primeros años de siglo XX, un sistema educativo atrasado, además de una agricultura e industria también en crisis, y mercados pequeños, poco profundos y con poco reclamo en el exterior. Por último, encontramos la periferia este, donde destacan Rusia y Japón, cuyas características son muy parecidas. En ambos países se iniciará la industrialización debido a humillaciones militares, en las cuales se verá el poder armamentístico europeo, con el fin de obtener capitales que serán invertidos en los ejércitos. Además, con el fin se obtener capitales, desaparecerá el sistema feudal y la servidumbre, para aumentar el número de ciudadanos y así poder recaudar impuestos de los mismos. Ambos países apostaron, además, por una industria pesada y potente: incluso en Japón podemos hablar de los zaibatsu, que son grandes grupos industriales y financieros privados japoneses.
Si comparamos la situación de la época de los países anterior con la actualidad, observamos que existen países que han aumentado su poder notablemente y su peso en el sistema económico mundial, como Japón, especializado en la industria tecnológica; otros países que han perdido su poder por aquello que destacaban en aquella época, como España y su pérdida de poder mineral pero que ha mejorado en otros campos, como puede ser el turismo o la industria alimenticia, y países que han mantenido su papel, como los de la periferia norte, que siguen siendo buenos exportadores de materias primas demandadas en todo el mundo.
Se puede dividir el segundo círculo de países según su localización geográfica. Así, tenemos una periferia norte formada por Holanda y Escandinavia, cuyos rasgos más singulares fueron la orientación exportadora de materias primas demandadas por los países punteros de la época, gracias a la abundante cantidad que poseían, y su inversión en la educación, que a la larga hizo avanzar al país en todos los sentidos. En el otro bando encontramos la periferia sur, donde Italia y la Península Ibérica acaparan el protagonismo. Sus principales peculiaridades son la gran polarización regional en ambos territorios, con un norte avanzado y un sur más bien pobre, una escasa dotación energética (España caracterizada por el carbón asturiano, e Italia por sus recursos hidráulicos) y una situación económica decadente, que provocó una fuerte emigración durante los primeros años de siglo XX, un sistema educativo atrasado, además de una agricultura e industria también en crisis, y mercados pequeños, poco profundos y con poco reclamo en el exterior. Por último, encontramos la periferia este, donde destacan Rusia y Japón, cuyas características son muy parecidas. En ambos países se iniciará la industrialización debido a humillaciones militares, en las cuales se verá el poder armamentístico europeo, con el fin de obtener capitales que serán invertidos en los ejércitos. Además, con el fin se obtener capitales, desaparecerá el sistema feudal y la servidumbre, para aumentar el número de ciudadanos y así poder recaudar impuestos de los mismos. Ambos países apostaron, además, por una industria pesada y potente: incluso en Japón podemos hablar de los zaibatsu, que son grandes grupos industriales y financieros privados japoneses.
Si comparamos la situación de la época de los países anterior con la actualidad, observamos que existen países que han aumentado su poder notablemente y su peso en el sistema económico mundial, como Japón, especializado en la industria tecnológica; otros países que han perdido su poder por aquello que destacaban en aquella época, como España y su pérdida de poder mineral pero que ha mejorado en otros campos, como puede ser el turismo o la industria alimenticia, y países que han mantenido su papel, como los de la periferia norte, que siguen siendo buenos exportadores de materias primas demandadas en todo el mundo.
jueves, 19 de marzo de 2009
Semana del 9 al 13 de marzo
Durante esta semana se ha tratado el tema de la difusión del fenómeno industrial en el mundo, y más concretamente, aquellas zonas que tuvieron la suerte, debido a sus características, de ser pioneras en esta transformación: son los países del primer círculo de industrialización. Entre ellas, se han trabajado tres zonas concretas: Gran Bretaña, el centro de Europa y Norteamérica.
Gran Bretaña es, para muchos, el lugar donde se dio la única Revolución Industrial de la historia., ya que los demás países se industrializaron imitando a los británicos y a la importación de sus técnicas. Hasta 1870, Gran Bretaña sería la mayor potencia industrial y comercial del mundo; no obstante, a partir de esa fecha, comenzará su climaterio, debido a su fracaso para adaptarse a las novedades dadas en la época, con un fuerte crecimiento de países como Estados Unidos o Rusia. Otros países también empezarían a surgir durante aquella etapa, como Alemania o Francia, pese a las diferencias existentes entre ambos procesos. Por su parte, Estados Unidos comenzaría durante la segunda mitad del siglo XIX a imponer su hegemonía, aumentando en gran cantidad la demanda de sus productos y, en consecuencia, aumentando el poder del país, tanto en lo económico como en lo industrial.
Su fracaso llevó, a la larga, a situar a Gran Bretaña en una posición secundaria a nivel comercial e industrial, como es la que tiene en la actualidad. Por el contrario, durante esta etapa, la incipiente aparición norteamericana en el mercado internacional la fue situando como protagonista, hasta el punto de que actualmente es la mayor potencia mundial en todos los sentidos. Otras apariciones estelares de países del primer círculo de la industrialización, como son Francia y Alemania, también son hoy en día potencias a nivel económico mundial, pese a no tener la potencia norteamericana. Quizás si no hubiesen vivido tantos altibajos durante el siglo XX (recordemos las guerras mundiales, el nazismo…) quizás hoy podrían ser la mayor potencia mundial.
Gran Bretaña es, para muchos, el lugar donde se dio la única Revolución Industrial de la historia., ya que los demás países se industrializaron imitando a los británicos y a la importación de sus técnicas. Hasta 1870, Gran Bretaña sería la mayor potencia industrial y comercial del mundo; no obstante, a partir de esa fecha, comenzará su climaterio, debido a su fracaso para adaptarse a las novedades dadas en la época, con un fuerte crecimiento de países como Estados Unidos o Rusia. Otros países también empezarían a surgir durante aquella etapa, como Alemania o Francia, pese a las diferencias existentes entre ambos procesos. Por su parte, Estados Unidos comenzaría durante la segunda mitad del siglo XIX a imponer su hegemonía, aumentando en gran cantidad la demanda de sus productos y, en consecuencia, aumentando el poder del país, tanto en lo económico como en lo industrial.
Su fracaso llevó, a la larga, a situar a Gran Bretaña en una posición secundaria a nivel comercial e industrial, como es la que tiene en la actualidad. Por el contrario, durante esta etapa, la incipiente aparición norteamericana en el mercado internacional la fue situando como protagonista, hasta el punto de que actualmente es la mayor potencia mundial en todos los sentidos. Otras apariciones estelares de países del primer círculo de la industrialización, como son Francia y Alemania, también son hoy en día potencias a nivel económico mundial, pese a no tener la potencia norteamericana. Quizás si no hubiesen vivido tantos altibajos durante el siglo XX (recordemos las guerras mundiales, el nazismo…) quizás hoy podrían ser la mayor potencia mundial.
lunes, 9 de marzo de 2009
Semana del 2 al 6 de marzo
El tema 5 del manual de la asignatura ha sido el estudiado durante esta pasada semana, referente a las innovaciones y los factores de producción del proceso de industrialización. Así, entre los elementos más importantes, pueden destacarse la modernización demográfica y agraria dada en esta etapa, junto con sus causas y consecuencias, además del desarrollo de la primera Revolución Tecnológica.
Entre los años 1830 y 1870, se dará la primera Revolución Tecnológica, caracterizada por la consolidación de la industria en Inglaterra y el inicio de la industrialización en el resto de Europa. A la vez, las pautas demográficas tradicionales también se modifican, ya que empieza el proceso de transición demográfica (transición de un régimen demográfico antiguo al moderno, caracterizada por un aumento de la población gracias a las tasas bajas de natalidad y, sobre todo, de mortalidad. Los factores causantes de esta reducción de la mortalidad son las mejoras higiénicas, alimenticias (gracias por ejemplo a las mejoras agrarias) y sanitarias. Los factores culturales fueron los que motivaron el descenso de la natalidad; entre otros elementos, aumentó la aceptación social del aborto. Aunque fue un proceso independiente, fue un proceso relacionado con la industrialización. La modernización agraria sería un proceso paralelo al demográfico: el sector agrícola avanzará respecto la Revolución Industrial, ya que tendrá varias innovaciones que orientarán este sector al mercado. Los factores más destacados de este fenómeno son, entre otros, la expansión del derecho individual de la propiedad, la difusión de técnicas de la primera Revolución agraria, que harán más rentable la agricultura, o el impacto de los nuevos transportes a vapor.
Todas estas consecuencias provocaron una de las mayores evoluciones del mundo agrícola e industrial de toda la historia, ya que surgieron innovaciones en ambos campos, y favorecieron el paso hacia la agricultura e industria que conocemos hoy día, ya que sin las transformaciones dadas durante aquella época, sería inimaginable nuestro actual mundo.
Entre los años 1830 y 1870, se dará la primera Revolución Tecnológica, caracterizada por la consolidación de la industria en Inglaterra y el inicio de la industrialización en el resto de Europa. A la vez, las pautas demográficas tradicionales también se modifican, ya que empieza el proceso de transición demográfica (transición de un régimen demográfico antiguo al moderno, caracterizada por un aumento de la población gracias a las tasas bajas de natalidad y, sobre todo, de mortalidad. Los factores causantes de esta reducción de la mortalidad son las mejoras higiénicas, alimenticias (gracias por ejemplo a las mejoras agrarias) y sanitarias. Los factores culturales fueron los que motivaron el descenso de la natalidad; entre otros elementos, aumentó la aceptación social del aborto. Aunque fue un proceso independiente, fue un proceso relacionado con la industrialización. La modernización agraria sería un proceso paralelo al demográfico: el sector agrícola avanzará respecto la Revolución Industrial, ya que tendrá varias innovaciones que orientarán este sector al mercado. Los factores más destacados de este fenómeno son, entre otros, la expansión del derecho individual de la propiedad, la difusión de técnicas de la primera Revolución agraria, que harán más rentable la agricultura, o el impacto de los nuevos transportes a vapor.
Todas estas consecuencias provocaron una de las mayores evoluciones del mundo agrícola e industrial de toda la historia, ya que surgieron innovaciones en ambos campos, y favorecieron el paso hacia la agricultura e industria que conocemos hoy día, ya que sin las transformaciones dadas durante aquella época, sería inimaginable nuestro actual mundo.
lunes, 2 de marzo de 2009
Semana del 23 al 27 de febrero
Durante esta pasada semana se ha trabajado el fenómeno de industrialización y crecimiento económico en Inglaterra, al ser el país pionero, y más concretamente la Revolución Industrial dada entre los siglos XVII y XIX, junto con el conjunto de condicionantes que la impulsaron, los sectores afectados por la misma, los requisitos necesarios para la industrialización y sus protagonistas.
La Revolución Industrial, iniciada en Inglaterra entre 1760 y 1830, se entiende como el proceso de mecanización y uso de energías inanimadas aplicadas progresivamente a todos los sectores, favoreciendo el crecimiento autosostenido de la producción. La combinación de una serie de condicionantes, como la tradición manufacturera del país o el aumento de la productividad agraria, entre otros, fueron claves para este proceso de industrialización. Los sectores más afectados fueron el minero, ya que el carbón mineral potenció la aparición de la máquina de vapor, que fue el gran invento de esta época; el textil algodonero, debido a los escasos costes y a la inexistencia de regulaciones, entre otros motivos; y el sector de transportes, en especial el marítimo y el ferrocarril. Otros sectores menores afectados por este fenómeno fueron el químico, el papelero, el alimenticio y el tabacalero. Para este proceso, fueron elementales la escasa necesidad de capital y la abundante mano de obra existente. De esta última se ha de decir que la mayoría procedía del campo, ya que a partir de 1840 se producirán más ingresos en la industria que en el sector agrícola, y por ello unas mejores condiciones de vida. Aún así, se ha de decir que la Revolución Industrial no indujo una rápida industrialización en Inglaterra, ya que la agricultura seguía siendo el motor económico del país, además de que fue un proceso lento e irregular, ya que a medida que se avanzaba, surgían nuevos cuellos de botella que debían solucionarse con innovaciones.
Después de profundizar en el tema durante esta semana, se puede decir que la Revolución Industrial provocó una de las transformaciones más radicales de la historia de la humanidad, ya que los progresos técnicos que indujo este fenómeno operaron un cambio en los aspectos social, económico, político y del estilo de vida de la humanidad.
La Revolución Industrial, iniciada en Inglaterra entre 1760 y 1830, se entiende como el proceso de mecanización y uso de energías inanimadas aplicadas progresivamente a todos los sectores, favoreciendo el crecimiento autosostenido de la producción. La combinación de una serie de condicionantes, como la tradición manufacturera del país o el aumento de la productividad agraria, entre otros, fueron claves para este proceso de industrialización. Los sectores más afectados fueron el minero, ya que el carbón mineral potenció la aparición de la máquina de vapor, que fue el gran invento de esta época; el textil algodonero, debido a los escasos costes y a la inexistencia de regulaciones, entre otros motivos; y el sector de transportes, en especial el marítimo y el ferrocarril. Otros sectores menores afectados por este fenómeno fueron el químico, el papelero, el alimenticio y el tabacalero. Para este proceso, fueron elementales la escasa necesidad de capital y la abundante mano de obra existente. De esta última se ha de decir que la mayoría procedía del campo, ya que a partir de 1840 se producirán más ingresos en la industria que en el sector agrícola, y por ello unas mejores condiciones de vida. Aún así, se ha de decir que la Revolución Industrial no indujo una rápida industrialización en Inglaterra, ya que la agricultura seguía siendo el motor económico del país, además de que fue un proceso lento e irregular, ya que a medida que se avanzaba, surgían nuevos cuellos de botella que debían solucionarse con innovaciones.
Después de profundizar en el tema durante esta semana, se puede decir que la Revolución Industrial provocó una de las transformaciones más radicales de la historia de la humanidad, ya que los progresos técnicos que indujo este fenómeno operaron un cambio en los aspectos social, económico, político y del estilo de vida de la humanidad.
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