lunes, 23 de febrero de 2009

Semana del 16 al 20 de febrero

Durante esta semana pasada hemos trabajado los cambios dados en la agricultura tradicional en Europa occidental, su posterior expansión a partir del siglo XI, junto con sus características, causas y consecuencias, y finalmente un repaso a la evolución de los sectores primario y secundario en Europa durante la Edad Moderna.

Un elemento que marcó la baja Edad media fue la pérdida de poder social y económico del Estamento Feudal, lo que conllevó, a su vez, a una situación más cómoda en todos los aspectos para el campesinado. Paralelamente, Europa occidental iba ganando poder comercial lentamente a Asia, que empezaba a decaer en ese aspecto. El descubrimiento de América fue decisivo para la hegemonía occidental en el comercio, el cual iría ascendiendo en el mapa europeo: desde el dominio mediterráneo hasta el dominio centro europeo. Finalmente, la evolución en el mundo agrario conllevó un aumento de los rendimientos y de cambios sociales, aunque también originó la primera inflación de la historia. Por su parte, la evolución industrial motivó una serie de innovaciones y cambios en la actividad industrial.

Se puede observar como en aquella época se cimentaba un problema bastante grave en nuestra actualidad, como es el comercio desigual, ya que por aquel entonces empezaban a existir diferencias en el comercio. Además, la revolución agraria y tecnológica fue positiva para aquellos que la gozaron; muchas regiones y territorios tardaron bastante tiempo en adaptarlas, e incluso en la actualidad se pueden encontrar territorios donde las innovaciones tecnológicas, en especial debido a la falta de capital, aún no han llegado.

lunes, 16 de febrero de 2009

Semana del 9 al 15 de febrero

Durante la segunda semana de clases hemos estudiado casi la totalidad del primer tema de la asignatura, referente a las economías europeas preindustriales.

Las sociedades agrarias preindustriales fueron la base sobre la que se desarrolló la primera clase de la semana. Entre ellas, puede diferenciarse la etapa depredadora de la productora. La primera, como su nombre indica, se refiere a aquella en que los seres humanos subsistían gracias a la depredación. Ésta ofrecía una serie de ventajas, como una buena alimentación, y de límites, como un amplio espacio vital necesario. La producción de agricultura y ganadería hacia el año 10000 aC dará vida a la etapa productora, debido al aumento de la presión demográfica y tecnológica, entre otros motivos.

Durante el segundo día de clase, el modelo demográfico antiguo y la agricultura tradicional fueron los protagonistas. El modelo demográfico antiguo, formulado por Malthus, destaca por los elevados niveles de natalidad y mortalidad y la baja esperanza de vida. Aunque fue aceptado, también fue objeto de crítica, ya que no fueron consideradas tres variables importantes: renta, tecnología e ingresos suplementarios. La agricultura tradicional destaca por unas pautas comunes a todas las sociedades, como la tierra limitada y heterogenea, la poca importancia del capital y la dependencia de una economía orgánica, pero también cabe destacar las dos zonas diferentes en Europa, el Norte y el mediterraneo, con características distintas debido a sus diferencias, aunque también se pueden generalizar algunos aspectos comunes, como la escasa productividad o el aislamiento.

El último día de la semana dio lugar a la explicación de la organización del trabajo y al sistema feudal en las sociedades agrarias, y a los cambios en la organización de la agricultura tradicional en Europa Occidental, sobre todo después de la Peste Negra, enfermedad clave para los cambios políticos, económicos y sociales que sucedieron en aquella época. Durante la segunda hora de aquella clase se corrigieron los ejercicios que debiamos realizar, tanto del IDH como de la Ley de Rendimientos Decrecientes, la cual también nos sirvió para completar un aspecto que quedó colgado del día anterior.

Una vez desarrollado este tema, puedo extraer la conclusión de que el aumento de la población fue elemental para el desarrollo de dos tipos de poblaciones, la depredadora y la productora, muy distintas entre ellas. Además, se ha podido conocer la evolución demográfica de aquella época, junto con las características más elementales de la agricultura de aquella Europa occidental y el sistema político, económico y social de la época; todo esto podría hacer pensar a más de uno y aprender a saber valorar lo que tiene, ya que aquella vida es radicalmente diferente a la actual.

domingo, 8 de febrero de 2009

Introducción de la asignatura

Esta primera semana de clases ha servido para presentar la asignatura de Historia Económica Mundial: de qué va a tratar, los criterios de evaluación, etc., además de empezar a introducir los conceptos básicos de la asignatura, con el fin de adaptarnos mejor al temario que se trabajará en las próximas fechas.

A lo largo de este tema introductorio a la asignatura, se han comentado las características más importantes de tres indicadores económicos básicos, como son el de población, el PIB y el IDH, los cuales sirven para conocer mejor el panorama y la situación mundial. El primero de ellos señala, entre otras cosas, su distribución por el mundo, las oscilaciones demográficas o la edad de la población. El segundo muestra el nivel de ingresos de cada territorio, mientras que el último indica el nivel de desarrollo de cada país.

Una vez explicados dichos conceptos y mostrados distintos datos y gráficos, puede extraerse la conclusión de que la situación mundial está en pleno desequilibrio, ya que los países más desarrollados, al contrario de los países subdesarrollados, son los que obtienen mayores ingresos y tienen una mejor calidad de vida, además de tener una situación económica muy favorable.