Esta primera semana de clases ha servido para presentar la asignatura de Historia Económica Mundial: de qué va a tratar, los criterios de evaluación, etc., además de empezar a introducir los conceptos básicos de la asignatura, con el fin de adaptarnos mejor al temario que se trabajará en las próximas fechas.
A lo largo de este tema introductorio a la asignatura, se han comentado las características más importantes de tres indicadores económicos básicos, como son el de población, el PIB y el IDH, los cuales sirven para conocer mejor el panorama y la situación mundial. El primero de ellos señala, entre otras cosas, su distribución por el mundo, las oscilaciones demográficas o la edad de la población. El segundo muestra el nivel de ingresos de cada territorio, mientras que el último indica el nivel de desarrollo de cada país.
Una vez explicados dichos conceptos y mostrados distintos datos y gráficos, puede extraerse la conclusión de que la situación mundial está en pleno desequilibrio, ya que los países más desarrollados, al contrario de los países subdesarrollados, son los que obtienen mayores ingresos y tienen una mejor calidad de vida, además de tener una situación económica muy favorable.
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